Los hogares locales brindan estabilidad tras el “estrés tóxico”

 

Para muchos de nosotros, el estrés equivale una semana laboral muy ocupada o un desacuerdo familiar. No tenemos que pensar demasiado para aplicar las estrategias de afrontamiento que aprendimos de niños, en el confort de un ambiente familiar seguro y amoroso.

¿Pero qué les sucede a las niñas, niños y adolescentes que son arrebatados de sus familias por el conflicto o el desplazamiento, sometidos a un “Estrés tóxico” continuo por la inseguridad constante en los países donde intentan encontrar protección?

Según la investigación presentada en este artículo de la revista Time: “El estrés tóxico puede tener repercusiones a largo plazo, afectando el crecimiento físico de una niña o niño (ralentizando su aumento de altura y peso) y transformando su arquitectura cerebral. Según los estudios, las niñas y niños separados de sus padres al principio de la vida y criados sin un cuidador constante y amoroso sufren un profundo impacto en la capacidad cognitiva, la función social, la salud mental y el desarrollo del cerebro”.

Es por esta razón que en IDC estamos tan motivados a aprender sobre los anfitriones comunitarios que están dando un paso adelante en la región MENA para acoger y brindar atención alternativa a niñas, niños y adolescentes refugiados y migrantes (y adultos vulnerables) que han sido separados de sus familias. Estos hogares del norte de África y el Medio Oriente están dando a sus “invitados” un hogar estable en el cual relajarse y comenzar a recuperarse de sus experiencias traumáticas.

Durante los próximos meses, IDC compartirá ejemplos y aprendizajes de acuerdos de atención de Alojamiento Comunitario que se ejecutan como programas piloto por parte de grupos de la Sociedad Civil y como opciones de gobernanza migratoria respetando los derechos para los gobiernos en la región MENA. También compartiremos el marco legal a nivel nacional y regional que permite la disposición de dichos programas.

Según el ACNUR, en 2016:

  • Niños, niñas y adolescentes constituyeron 51% del total de la población refugiada a nivel mundial, 41% mayor que en 2009.
  • Los niños, niñas y adolescentes separados o no acompañados, principalmente afganos y sirios, presentaron 75,000 solicitudes de asilo en 70 países en 2016, aunque se sospecha que esta cifra es una subestimación de la realidad.
  • En el Medio Oriente, más de 2.4 millones de niños y niñas habían sido obligados a huir de Siria; y
  • Más de 1 millón de niños, niñas y adolescentes habían sido obligados a huir de la continua inseguridad en Sudán del Sur, los niños constituyen 62% de los refugiados de Sudán del Sur

Como sabemos. “…la mayoría de las personas refugiadas realmente se asientan en países vecinos. “Los países en la región [MENA] están recibiendo el embate del desplazamiento ocasionado por el conflicto…” por lo que las soluciones ‘caseras’, como los acuerdos de atención en alojamiento comunitario son fundamentales para garantizar que las personas que no son ciudadanas y viven en los países de MENA sean capaces de disfrutar sus derechos, sin el temor a la detención migratoria arbitraria e innecesaria. Además, sabemos que “…la herramienta más poderosa que puede hacer la diferencia para los niños, niñas y adolescentes [migrantes] sometidos al estrés tóxico [es] un cuidador estable, amoroso y conocido.”

Al brindar estabilidad, crianza y apoyo, los anfitriones comunitarios están facilitando la recuperación y la prosperidad de las personas desplazadas en la Región MENA. Esperamos compartir más acerca de los programas específicos, los aprendizajes y las relaciones saludables que están comenzando a surgir, conforme los hogares en MENA practican la generosidad al acoger a invitados migrantes vulnerables.

Estar atentos para conocer más en esta serie sobre la acogida comunitaria en MENA.