La Manera en que el Reino Unido se Alejó de la Detención Migratoria

Escrito por Jerome Phelps

Consultor de estrategia e incidencia y ex director de International Detention Coalition y Detention Action

Era un mundo muy distinto en el verano de 2013. El presidente Obama estaba en camino a un segundo mandato. El "Brexit" era un neologismo que probablemente se olvidaría. El alcalde de Londres, Boris Johnson, estaba dirigiendo su atención a los autobuses articulados y al Garden Bridge. El Mediterráneo era un destino de vacaciones de verano, en vez de una fosa común para los migrantes y las pandemias eran sólo una ansiedad lejana más.

También fue el momento en que el uso de la detención migratoria en el Reino Unido alcanzó su punto máximo, con más de 4,000 migrantes acostados cada noche en los 12 centros de detención e innumerables cárceles de todo el país. El Ministerio del Interior había abierto cinco nuevos centros de detención desde 2001 y estaba elaborando más planes para ampliar a 5,000 la capacidad de estos centros.

Los últimos siete años han sido una época de reveses catastróficos para la política progresista y los derechos humanos. Sin embargo, en el mismo período, bajo una serie de gobiernos conservadores consumidos por reducir la migración y propagar de la retórica anti-migrante, el Reino Unido se ha alejado decisivamente de su obsesión por la detención migratoria.

Un problema político

Incluso antes de la pandemia, la cantidad de gente en detención había disminuido cerca del 60%, a 1,637 a finales de diciembre de 2019. Los solicitantes de asilo ya no son detenidos de forma rutinaria durante todo el proceso en el notorio Detained Fast Tracksuspendido desde junio de 2015 y ya no es viable. Aunque el Reino Unido no ha seguido el ejemplo de España en cuanto a vaciar sus centros de detención durante la pandemia, la cantidad ha disminuido más, a 313 en mayo de 2020. El Gobierno ha anunciado que el centro de detención Morton Hall en Lincolnshire dejará de operar el próximo año y volverá a ser una prisión, el quinto centro de detención que cierra desde 2015. Desde agosto de 2020, el notorio Yarl’s Wood ya no es utilizado como un centro de detención; dada su baja tasa de ocupación durante los últimos dos años, es dudoso que vuelva a su uso anterior.

La detención se considera ahora en general un problema político. Los ministros han enfatizado que la reducción de los centros de detención "es un aspecto clave de una serie de reformas que el gobierno está realizando en todo el sistema de detención" y destacaron que el Gobierno está "comprometido a avanzar más lejos y rápido en la reforma de la detención migratoria". En lugar de jactarse del rigor para encerrar a los "criminales extranjeros", los ministros hablan de poner a prueba alternativas a la detención comunitarias con la sociedad civil. Los diputados conservadores senior, incluidos Andrew Mitchell y David Davis, están liderando las convocatorias de un límite de tiempo de 28 días.

La batalla no está ganada. 300 son todavía demasiadas personas que el Ministerio del Interior busque detener durante la pandemia, mientras que los retornos a la mayoría de los países de origen son imposibles. En julio de 2020, el Comité de Asuntos Internos consideró "preocupante" que el 40% de las personas que continúan en detención tiene indicadores de vulnerabilidad y riesgo significativos a causa del Covid-19.  A pesar de la presión sostenida de todos los partidos políticos, el Gobierno aún se niega a introducir un límite de tiempo: el Reino Unido permanece aislado en Europa en la práctica de la detención indefinida.

No obstante, se ha producido un revés importante en la dirección de la política de detención del Reino Unido, que es la antítesis de las tendencias regionales en la UE, como en el enfoque general de migración del Ministerio del Interior. Es importante comprender cómo se invirtió la marea de expansión de la detención, particularmente en un momento en que la pandemia presenta oportunidades sin precedentes para un sistema de detención radicalmente reducido.

Movilización de la sociedad civil

No es casualidad que el periodo de este cambio coincidiera con la movilización y colaboración de la sociedad civil para deslegitimar el uso de la detención. Mi análisis del movimiento de reforma de la detención durante los últimos diez años, con base en entrevistas con partes interesadas clave y publicado aquí, encuentra razones para creer que el colapso de la confianza en la detención del gobierno es en gran medida el resultado de que los activistas de la sociedad civil, incluidos los propios migrantes, simplemente ganaron el argumento.

Los factores externos ayudaron a este cambio, pero no son suficientes para explicarlo. Los recortes presupuestarios del Ministerio del Interior fueron sin duda un factor: la detención es inmensamente cara. Pero los gobiernos siempre pueden encontrar dinero para las prioridades políticas, como lo demuestra nuevamente la respuesta al Covid-19. Las revelaciones de Panorama de abusos por parte de los guardias de centros de detención, junto con el impacto del escándalo de Windrush, tuvieron un efecto tóxico en la legitimidad de la detención, pero sólo porque esa legitimidad ya estaba bajo un intenso escrutinio. Los escándalos anteriores que sucedieron en la década de 2000 habían tenido poco impacto político.

Lo que cambió fue la presión sostenida y efectiva de la sociedad civil. Activistas, organizaciones benéficas, grupos religiosos, abogados, individuos, instituciones y (fundamentalmente) migrantes con experiencia en detención colaboraron estratégicamente durante muchos años para transformar el debate político. Tuvieron éxito tanto en convertir la detención en un problema político y en establecer la narrativa para que otros actores la siguieran.

Tácticas efectivas

Los activistas contaron una historia consistente y convincente sobre la injusticia de la detención indefinida y la necesidad de un límite de tiempo. Era una historia que podía llegar a un público nuevo e influyente más allá del movimiento por los derechos de los migrantes, sin alienar a los partidarios principales diluyendo los mensajes en pos de un punto medio político. La historia fue contada de diferentes maneras por los migrantes que protestaban en Yarl's Wood, por los líderes religiosos que hacían declaraciones públicas y por HM Inspectorate of Prisons en su supervisión de los centros de detención, pero la narrativa central y las demandas eran las mismas. Esta narrativa de la libertad individual del poder estatal arbitrario tiene tracción en todo el espectro político, incluso donde hay hostilidad hacia la migración y los derechos humanos. Sin embargo, aún podría movilizar a los apasionados defensores de los derechos de los migrantes, incluidos los propios migrantes, sin los cuales la cuestión habría seguido siendo marginal.

Al centro de este proceso se encontraba Detention Forum, una red diversa creada en 2009 para cuestionar la legitimidad de la detención. El Foro no fue de ninguna manera responsable de todas las intervenciones cruciales y, prudentemente, nunca buscó ser un actor público de alto perfil por derecho propio. Pero su amplia membresía en todo el país en gran medida llegó a basar sus tácticas en la estrategia compartida y la teoría del cambio del Forum, y sin duda pocos actores que trabajaban en la reforma de la detención no estaban en estrecho contacto con al menos un miembro del Forum.

No hubo una campaña única para la reforma de la detención, y nadie consideró la detención indefinida como un problema. Las ONG llevaron a cabo diferentes campañas en torno a grupos particulares detenidos; las protestas destacaron problemas particulares; los mensajes no estaban controlados de forma centralizada y variaban considerablemente. Pero se compartieron hashtags, se desarrollaron materiales de código abierto y muchos miembros del Forum pasaron un tiempo considerable en el teléfono o en los trenes para interesar y apoyar a grupos de todo el país para que se involucraran. Los nuevos grupos eran libres de abordar el tema y hacer campaña a su manera; algunos se unieron al Forum, otros no. En la práctica, la mayoría de las personas contaban la mayor parte del tiempo versiones de la misma historia convincente.

Todo esto fue, en cierta medida, previsto por el Forum. Un ejercicio de estrategia prolongado, doloroso y claramente aleccionador a lo largo de 2012 identificó que los miembros del Forum no tenían los contactos necesarios para convencer a los ministros o al Ministerio del Interior de que cambiaran. Las ONG sobre detención y los activistas enfáticamente carecían de la atención del gobierno, ni tampoco sus amigos. Entonces se desarrolló una estrategia para construir una amplia coalición de la sociedad civil, involucrando aliados con más autoridad: políticos, líderes religiosos, instituciones.

Tener una amplia gama de aliados significaba que se podía utilizar una amplia gama de tácticas en diferentes espacios y tiempos. Detained Fast Track se resistía tanto a las campañas como a la defensa del gobierno (se consideró que "funcionaba" para retirar a los solicitantes de asilo, por lo que no había interés en saber si lo estaba haciendo de manera justa), pero resultó vulnerable a una impugnación legal de amplio espectro por Detention Action. City of Sanctuary podría plantear el problema a las comunidades de todo el país que se interesaban por el asilo, mientras que These Walls Must Fall movilizó a grupos de base para el activismo radical a nivel local. Grupos de visitantes y organizaciones legales y médicas recopilaron y analizaron la evidencia del daño de la detención que fue la base de todo lo demás.

Fundamentalmente, el movimiento fue iniciado y dirigido cada vez más por personas con experiencia en la detención. La detención indefinida se ha normalizado porque se aplica a los que no son personas: el "criminal extranjero", el "falso solicitante de asilo". Se volvió problemático porque las personas salieron de detrás de estas etiquetas deshumanizadoras y contaron sus historias, no como víctimas, sino como expertos por experiencia capaces de ofrecer soluciones en las políticas. El impulso inicial para una campaña contra la detención indefinida provino de los migrantes detenidos. Los primeros informes y campañas destacaron su poderoso testimonio sobre sus experiencias. En el momento de la investigación parlamentaria en 2015, que generó una presión política sin precedentes en todos los partidos y el interés de los medios de comunicación en el tema, los expertos por experiencia eran las voces dominantes, tanto en las sesiones de evidencia de la investigación como en la cobertura mediática posterior.

A medida que aumentaba la presión por el cambio, se hizo posible hablar de manera constructiva con el Ministerio del Interior sobre cómo podrían dejar de depender demasiado en la detención. La organización que yo dirigía en ese momento, Detention Action, estaba conduciendo un programa piloto de alternativas a la detención comunitarias para hombres jóvenes con condenas previas, demostrando que podían recibir apoyo efectivo en la comunidad. El ACNUR facilitó conversaciones de alto nivel con los gobiernos de Suecia y Canadá sobre sus propios enfoques comunitarios. El Ministerio del Interior comenzó a colaborar de manera informal con nuestro programa piloto y gradualmente avanzó hacia comprometerse con el desarrollo de las alternativas.

Conforme creció la presión política sobre la detención indefinida, el Ministerio del Interior se rehusó repetidamente a introducir un límite de tiempo o incluso a reconocer que practicaba la detención indefinida. Pero en 2015 comenzó a cerrar centros de detención y ha seguido cerrándolos. En 2018, el Ministro del Interior prometió en el Parlamento que trabajaría con la sociedad civil para desarrollar alternativas, el inicio de un pequeño pero creciente programa de pilotos. 

Transformación de largo plazo

Esto apunta al desafío clave que enfrenta la reforma de la detención. Hasta ahora, el progreso se ha basado en ganar el argumento sobre la detención como un subtema relativamente especializado, mientras que la política tóxica del control xenófobo de la migración continuó en otros lugares. Pero un cambio sostenible a largo plazo lejos de la detención debe ser parte de un cambio más amplio en la gobernanza de la migración desde la aplicación de la ley hacia el compromiso con los migrantes y las comunidades. Si la detención es simplemente reemplazada por un ambiente hostil que excluye y abusa de los migrantes en la comunidad, será una victoria pírrica.

Sin embargo, el entorno hostil no ha sido un éxito, desde el propio punto de vista del Ministerio del Interior: el número de retornos, incluidos los retornos voluntarios, ha estado disminuyendo durante varios años. Las alternativas a la detención señalan el camino hacia una posible transformación a largo plazo de la gobernanza de la migración, hacia un sistema basado en el consentimiento de las comunidades y tratando a los migrantes con justicia y dignidad. Tal sistema tendría que verse muy distinto al actual. El Gobierno no se adherirá a ese cambio de inmediato. Pero la pandemia ha dejado claro que la sociedad es tan vulnerable como sus miembros más excluidos. La sociedad civil deberá liderar si queremos reconstruir mejor; el movimiento de reforma de la detención proporciona algunas pistas sobre cómo hacerlo.

El documento de Jerome "Immigration Detention Reform in the UK 2009-19" está disponible aquí en inglés.

Este artículo se publicó originalmente en el website de The Detention Forum el 2 de septiembre de 2020.

Traducido por Sandra Gancz


Nuevo Informe de Evaluación: Crear una Cultura de Cooperación en Europa Mediante las ATD

Escrito por Barbara Pilz y Mia-lia Boua Kiernan

Finalizado en junio, este informe marca el final de un período de evaluación de dos años de proyectos piloto de alternativas a la detención (ATD) con base en el compromiso en Bulgaria, Chipre y Polonia. ¿Qué nos pueden decir los nuevos datos sobre el impacto de los programas piloto de ATD en las personas y sus procesos de migración?

¿Por qué evaluar?

Las evaluaciones exhaustivas de los programas piloto de gestión de casos pueden medir los factores de éxito tanto a nivel personal como estratégico. Cuando se trata de personas que están pasando por un proceso de migración, las evaluaciones miden el impacto del programa piloto en la capacidad y la agencia de una persona para trabajar y mantenerse involucrada en la resolución de su propio caso. Con respecto a la estrategia, las evaluaciones generan aprendizajes y evidencia que contribuyen a las discusiones nacionales y regionales sobre la reducción y finalización de la detención migratoria mediante el uso de las ATD comunitarias basadas en el compromiso, que también es uno de los objetivos centrales de la EATD Network.

Esta evaluación particular mide el impacto de la gestión de casos en el comportamiento, el enfoque y la perspectiva de las personas a lo largo del tiempo. La evaluación también identifica las barreras para la resolución de casos y hace recomendaciones sobre cómo los procesos y procedimientos de gestión de casos pueden superar estos desafíos. Además, la evaluación analiza si los programas piloto han logrado todos los beneficios de las ATD en términos de costo, cumplimiento y bienestar.

“Un proceso de reforma sostenido y colaborativo, basado en el aprendizaje de los programas piloto y que involucre una colaboración estructurada entre gobiernos, migrantes, sociedad civil y otros actores, podría generar mejoras sistémicas que beneficiarían a todas las partes interesadas.” (pág. 3)

Como parte de esta evaluación en curso, también se publicó un informe de evaluación intermedia en 2018.

Un ejercicio único

El marco desarrollado para esta evaluación es el resultado de una evaluación y un aprendizaje vigorosos, y se ha formado a través de conversaciones, pruebas y ajustes continuos. Este novedoso marco es parte de una nueva área de política social que tiene como objetivo orientar a las ATD para resolver casos de manera justa, oportuna y humana con base en la participación activa de las personas en sus propios casos.

Esta segunda evaluación se basa en datos recopilados en 2019, dos años después del lanzamiento de los proyectos piloto de las ATD. En comparación con el informe intermedio, esta evaluación aporta análisis cualitativos más sólidos debido a una muestra más amplia de datos cualitativos.

“La evaluación, en general, busca encontrar aspectos comunes del impacto de la gestión de casos entre los pilotos en lugar de diferencias entre los pilotos. […] La evaluación tiene como objetivo ir más allá de las preguntas cuantitativas básicas que se hacen con frecuencia en los programas de ATD, para comprender a nivel cualitativo por qué las ATD son o no son efectivas para ayudar a las personas.” (pág. 6)

Con esta intención en mente, la evaluación destaca que el propósito de los programas piloto no es producir resultados cuantitativos perfectos, como evitar por completo la evasión a cualquier costo. En cambio, los pilotos son más fuertes cuando su programación incorpora una comprensión profunda de la complejidad de las intervenciones de gestión de casos, sus diversos contextos, necesidades y resultados deseados. Incluso cuando la gestión de casos no alcanza el resultado esperado, comprender por qué las cosas no salen según el plan es tan importante como reconocer cuándo suceden.

Evidencia para incidencia

En general, el uso de la gestión de casos para implementar y evaluar las ATD comunitarias es una práctica nueva. Las evaluaciones brindan una oportunidad para que los implementadores aprendan uno del otro y reflexionen regularmente sobre la complejidad de su trabajo en el terreno.

La evidencia cualitativa de las evaluaciones de los programas piloto puede alimentar directamente la promoción estratégica. Los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil y otras partes interesadas necesitan pruebas cualitativas para descubrir los verdaderos beneficios de la gestión de casos y fomentar la práctica continua y nueva de las ATD. Esta incidencia conduce a un cambio muy necesario en los sistemas de gestión de la migración que prioriza y valora el compromiso sobre la aplicación.

Los tres programas piloto son parte de European Alternatives to Detention Network junto con proyectos similares en Bélgica, Grecia, Italia y el Reino Unido. Esta evaluación fue comisionada por el Programa Europeo para la Integración y la Migración (EPIM) y ejecutada por Eiri Ohtani. Para conocer más sobre los programas piloto, la metodología y los hallazgos clave, leer aquí el informe completo en inglés.

Traducido por Sandra Gancz


Las Redes Tailandesas y Malasias Afinan sus Estrategias para Poner Fin a la Detención Migratoria de Niños, Niñas y Adolescentes

IDC ha apoyado a coaliciones nacionales en Tailandia (Coalition for the Rights of Refugees and Stateless Persons, CRSP) y Malasia (End Child Detention Network, ECDN) para que se reúnan a revisar sus respectivas Teorías de Cambio (TOC) y estrategias nacionales para poner fin a la detención migratoria de niños, niñas y adolescentes desarrolladas en 2018.

Estas visiones compartidas y estrategias cohesivas han guiado a la sociedad civil en Tailandia y Malasia para trabajar en la promoción de cambios en las políticas migratorias en los últimos dos años; por ejemplo, el memorando de entendimiento sobre la determinación de medidas y enfoques alternativos a la detención de niños, niñas y adolescentes en centros de detención migratoria y el mecanismo de detección nacional para personas refugiadas de Tailandia.

Para apoyar a los miembros en la revisión y actualización de sus ToC y estrategias nacionales para reflejar los cambios significativos que han sucedido a nivel nacional, regional y mundial, IDC convocó a un taller de estrategias nacionales para la red CRSP el 24 y 25 de septiembre, y para ECDN el 1 de octubre.

Participantes Tailandeses de Jesuit Refugee Services, Refugee Rights Litigation Project, Asia-Pacific Refugee Rights Network, Caritas Bangkok, Step Ahead, Fortify Rights, Asylum Access Thailand, Center for Asylum Protection, Host International y la Coalición Internacional contra la Detención

A través de estas reuniones de estrategia nacional, los participantes se reunieron para hacer un balance de sus logros de los últimos dos años. En Tailandia, CRSP actualizó su ToC 2018 y su estrategia nacional, y desarrolló su plan de trabajo anual junto con un mecanismo de monitoreo para garantizar la implementación efectiva de la estrategia. También acordaron cómo se coordinarán para juntos lograr sus objetivos. CRSP tiene como objetivo que para 2023 Tailandia prohibirá la detención migratoria de todos los niños, niñas, adolescentes y sus cuidadores tanto en la práctica como en la ley, al mismo tiempo que garantizará que las alternativas a la detención basadas en la comunidad estén disponibles para ellos. A través de esta visión común, la red tailandesa trabajará con todas las partes interesadas nacionales e internacionales para ayudar al gobierno a lograr los cambios necesarios en las percepciones, prácticas y legislación hacia las ATD basadas en los derechos humanos y los derechos del niño. También fortalecerán un sistema holístico de gestión de casos y conducirán un programa piloto del sistema de las ATD comunitarias en el que el gobierno asigna recursos al sistema.

En Malasia, los participantes tuvieron la oportunidad de dar la bienvenida a nuevos miembros de la red y discutir nuevas metas para la red. Después de la reunión, un comité de trabajo de miembros de ECDN ha seguido reuniéndose para elaborar un plan de trabajo junto con un mecanismo de monitoreo.

Desde hace varios años, IDC ha visto a nuestros miembros y socios en Malasia y Tailandia participar en la defensa y la provisión de servicios para los niños, niñas y adolescentes afectados por la detención migratoria. Con el apoyo de IDC, los miembros de la red en ambos países han ganado cada vez más confianza en la defensa de las ATD. Estas estrategias nuevas y actualizadas los ayudarán a priorizar y coordinar los esfuerzos hacia el objetivo máximo de poner fin a la detención migratoria de niños, niñas, adolescentes y sus familias en ambos países.

Traducido por Sandra Gancz


Los Impactos Global de COVID-19 en la Detención Migratoria

Durante los últimos meses, las prácticas de detención migratoria en todo el mundo han estado cambiando rápidamente a medida que los actores estatales y de la sociedad civil responden para manejar los múltiples impactos de COVID-19. En algunos casos, estos cambios han sido positivos y han dado lugar a una mayor protección de los derechos de los no ciudadanos. En otros, han conducido a una mayor marginalización y discriminación de los no ciudadanos. 

Al colaborar con HADRI para producir esta colección editada en conjunto, IDC buscó proporcionar una plataforma para que nuestros miembros y socios dialoguen sobre sus experiencias, acciones y perspectivas a medida que la pandemia se desarrolló alrededor del mundo. Las contribuciones son ricas y diversas, mostrando el impacto que COVID-19 ha tenido en las comunidades de refugiados, migrantes indocumentados y apátridas en todo el mundo. La colección editada cubre la respuesta de los grupos de la sociedad civil a la detención migratoria, destacando una mayor preocupación por la detención de no ciudadanos expresada en mítines, peticiones y otras formas de protesta. También revisa las intervenciones legales que han conducido a la liberación de personas detenidas, algunas, desafortunadamente, hacia condiciones de indigencia y falta de vivienda.   

COVID-19 no discrimina, pero las leyes, políticas y prácticas relacionadas con la gobernanza de la migración, la detención migratoria y los servicios de salud pública forman la vulnerabilidad de las personas migrantes y refugiadas ante su propagación y efectos. Las contribuciones de esta colección editada en conjunto destacan desarrollos tanto positivos como negativos a lo largo del año que requieren una atención cuidadosa (y en algunos casos, una corrección urgente) para la salud y el bienestar de todos. Informe disponible en inglés.

DESCARGAR EL INFORME


Reforma Legislativa Abre la Puerta para una Adecuada Implementación de la Ruta de Protección Integral de Niñez y Adolescencia Migrante

  • De enero a agosto de 2020 se registraron 7,442 eventos de detención de niñez y adolescencia migrante por parte del INM.
  • El 29 de septiembre la Cámara de Diputados aprobó reformas a la Ley de Migración y a la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político para armonizarlas con la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y garantizar la no detención de niñez y adolescencia migrante.

Ciudad de México a 12 de octubre de 2020.- La Coalición Internacional contra la Detención (IDC) y el Instituto para las Mujeres en la Migración, AC (IMUMI) reconocemos el avance legislativo para garantizar los derechos de las niñez y la adolescencia migrante al armonizar la Ley de Migración (LM) y la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político (Ley de Refugiados) con la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. En este contexto, lanzamos una campaña informativa para visibilizar los avances y las buenas prácticas que se han desarrollado a nivel federal y estatal relacionadas con las alternativas a la detención y los modelos de cuidados alternativos para garantizar el interés superior de la niñez migrante.

Las reformas legislativas del pasado 29 de septiembre prohíben la detención de niñas, niños y adolescentes por razones migratorias y otorgan la responsabilidad de garantizar el bienestar de esta población al Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, quitándole esa competencia al Instituto Nacional de Migración (INM), y reconociendo los derechos de niñas, niños y adolescentes por encima de su condición migratoria.

Durante 2019 fueron detenidas más de 50 mil niñas y niños migrantes, principalmente provenientes de Honduras y Guatemala. Esta cifra no tiene precedentes en los 17 años que la Secretaría de Gobernación publica sus estadísticas sobre detenciones migratorias. En comparación con 2018, las detenciones incrementaron un 82 por ciento. Entre enero y agosto de 2020 se registraron 7,442 eventos de detención de niñez y adolescencia migrante, 37 por ciento niñas y 63 por ciento niños, pese a la emergencia sanitaria y las medidas de sana distancia e higiene implementadas por el gobierno mexicano para combatir la pandemia, y la orden de un juez federal para eliminar la detención de niñas, niños y adolescentes migrantes en estaciones migratorias. 

La protección de la niñez y la adolescencia migrante es una obligación de los Estados. La detención de la niñez migrante tiene repercusiones en su desarrollo psicoemocional a corto, mediano y largo plazo. Las alternativas a la detención migratoria basadas en la comunidad permiten que niñas, niños y adolescentes migrantes cuenten con opciones diferentes que garanticen su interés superior de acuerdo a sus necesidades específicas. 

En este sentido, hoy existen políticas públicas para proteger y garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes desde antes de su llegada al país y durante su estancia en México. En el marco del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes se creó la Comisión de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes Migrantes y Solicitantes de la Condición de Refugiado, órgano que dicta la política nacional de protección para la niñez y adolescencia migrante y solicitante de asilo en el país, y a su vez la Ruta de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en Situación de Migración la cual implementa protocolos, procedimientos e instrumentos para atender las necesidades específicas de cada niña, niño y adolescente migrante.

Hoy, se requiere el compromiso de autoridades federales, locales y municipales para implementar en todo el país la Ruta de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en Situación de Migración que garantice el interés superior de la niñez y adolescencia migrante; la publicación, en el Diario Oficial de la Federación, de las reformas a la LM y Ley de Refugiados, así como la asignación de un presupuesto, federal y estatales, suficiente para el fortalecimiento de las Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y los Centros de Asistencia Social, públicos y privados. 

La migración, sin importar las formas de desplazamiento o las razones, tiene de fondo la necesidad de un cambio estructural y no acciones de disuasión. Sin importar los riesgos o las políticas migratorias restrictivas de los países, las personas seguirán huyendo de las pandillas, los cárteles, la violencia de género, la pobreza, y las amenazas contra su vida y las de sus familias. En el contexto actual de la pandemia, seguir con una política de criminalización de la migración incrementa los riesgos de la niñez y adolescencia de seguir siendo detenida en estaciones migratorias y a su vez en riesgo de contraer coronavirus pues las reformas recientes aún no entran en vigor.

Más información:

Diana Martínez Medrano

Coalición Internacional contra la Detención 

Tel. 55 7111.4786 

Miriam González Sánchez 

Instituto para las Mujeres en la Migración, AC 

Cel. 55 3733.5819


El Congreso Mexicano Reafirma los Derechos de la Niñez

El pasado jueves 29 de septiembre,  389 miembros del Congreso de México declararon de forma unánime que la detención por razones migratorias no debe ser utilizada para niñas, niños y adolescentes. Este momento histórico   se materializó luego de más de una década de incidencia en varios niveles y la colaboración entre organizaciones de la sociedad civil, socios internacionales, autoridades  y comunidades.   

México ha luchado durante mucho tiempo con la contradicción moral de detener a decenas de miles de niños migrantes y refugiados, en su mayoría de Centroamérica, al mismo tiempo que asume un papel de liderazgo en las negociaciones regionales e internacionales para poner fin a la detención migratoria de niños y exigir alternativas  basadas en la comunidad. En 2018, el gobierno mexicano lideró la redacción y promoción de estos compromisos de avances significativos en el marco del Pacto Mundial sobre Migración y enseguida estableció el Grupo de trabajo sobre las alternativas a la detención para niñas, niños y adolescentes coordinado por la Unidad de Política Migratoria de su Secretaría de Gobernación.  

Diputada Nayeli Arlen Fernández Cruz: “La armonización de la Ley de Migración y de la Ley de Refugiados en materia de infancia migrante con lo dispuesto en la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, es fundamental para garantizar que ningún menor sea detenido de manera arbitraria en alguna de las estaciones migratorias con las que cuenta nuestro país….Con esto, se atienden las recomendaciones internacionales relativas a la no privación de la libertad de menores por motivos migratorios, asumiendo que las determinaciones sobre la prevalencia del interés superior de la niñez deben recaer en una autoridad diferente a la migratoria.”

El primer cambio importante se produjo en 2014, inmediatamente después de una colaboración pionera en la promoción conjunta realizada por grupos de derechos de las personas migrantes y la niñez en México. Este trabajo colaborativo involucró alianzas clave con UNICEF y ACNUR, la Campaña Global ¡Alto a la Detención de Niñ@s Migrantes! de IDC, audiencias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, así como recomendaciones claras a México de la CIDH y el Comité de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. La nueva legislación de 2014 estableció un sistema nacional de protección para todos los niños, niñas y adolescentes, independientemente de su situación migratoria, junto con reglamentos que prohíben específicamente su confinamiento en centros de detención migratoria.

La legislación de 2014 abrió oportunidades para la colaboración con autoridades migratorias en el primer exitoso programa piloto de alternativas a la detención y programas de seguimiento que demostraron la manera en que los niños y las familias pueden recibir apoyo para vivir en la comunidad mientras participan en su proceso de migración o asilo en curso.

A medida que la reforma a la Ley de Migración retrasó su actualización con estos importantes cambios de política, persistieron obstáculos críticos para garantizar el derecho a la libertad de niñas, niños y adolescentes migrantes y refugiados en México. En 2018, IDC y sus miembros presentaron oportunidades para que la nueva administración de México fortalezca las alternativas que limitarían el uso de la detención migratoria.  

Esto incluyó la inversión en programas conjuntos entre las autoridades y la sociedad civil que defenderían los derechos de los migrantes y al mismo tiempo cumplirían con los requisitos estatales. Mientras tanto, los casos de detención de niñas, niños y adolescentes por motivos migratorios se dispararon exponencialmente en los últimos tres años, incluso en condiciones de pandemia de 2020, más del 90% continúan siendo deportados a sus países de origen sin la revisión apropiada ni la evaluación adecuada de su interés superior.

A lo largo de este tiempo, IDC y sus miembros Asylum Access Mexico, Instituto de las Mujeres en la Migración y muchos otros participaron activamente en el Grupo de Trabajo sobre Política Migratoria para promover y capacitar a los legisladores sobre la naturaleza urgente e importante de las propuesta de reforma a la ley ante la Cámara de Diputados del Congreso mexicano. La decisión unánime de la semana pasada es un testimonio de la fuerza de quienes creen que México ciertamente puede cerrar la brecha entre el discurso y la realidad y salvaguardar la vida de miles de niñas, niños y adolescentes migrantes y refugiados que huyen de Centroamérica en busca de paz y seguridad.

Gisele Bonnici, Coordinadora Regional para las Américas, IDC: “ IDC continuará promoviendo y apoyando la implementación práctica de alternativas efectivas y apropiadas para los niños, niñas y adolescentes migrantes y refugiados en conjunto con nuestros socios en México. Nuestro objetivo es que ningún niño, ya sea que viaje acompañado o no acompañado, sea detenido durante cualquier periodo de tiempo por motivos migratorios.”

El nuevo compromiso legislativo de México para poner fin a la detención migratoria de niñas, niños y adolescentes exigirá una implementación efectiva, dotada de recursos y justa en todo el país. Significará que las autoridades nacionales migratorias ya no tienen la responsabilidad de tomar decisiones sobre los niños migrantes; esto ahora dependerá exclusivamente de las autoridades nacionales de protección a la infancia que son las más indicadas para garantizar su bienestar de acuerdo con su interés superior.  

En este sentido, IDC elogia los avances positivos plasmados en la adopción de la Ruta de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes Migrantes y los esfuerzos importantes para fortalecer su coordinación e implementación a nivel estatal y local. Estas acciones constituyen bases sólidas de política pública sobre las cuales construir un sistema nacional de canalización para la niñez migrante y refugiada en México que incluye la detección, evaluación y colocación en modelos de cuidados alternativos con procesos adecuados de gestión de casos. Actualmente, IDC ocupa un lugar en la Comisión Nacional para la Protección de la Niñez Migrante y brinda orientación técnica para la implementación del Protocolo a nivel estatal a los estados de Baja California, Coahuila, Sonora, San Luis Potosí, Zacatecas, Jalisco, Tlaxcala, Chiapas, y otros. Con pocos recursos, IDC y sus socios han podido apoyar el desarrollo de estructuras a nivel base para proteger a los niños, niñas y adolescentes migrantes y refugiados, tales como modelos de cuidados alternativos, y crear procesos para que las autoridades compartan metodologías, estrategias y aprendizajes.

IDC es una organización mundial con una cosmovisión localizada y deseamos continuar nuestro trabajo con socios locales, incluyendo a las autoridades mexicanas, UNICEF, ACNUR, OIM y otras agencias para garantizar que el presupuesto y las estructuras estén establecidos para cumplir con este nuevo y crítico mandato legislativo.

 

Texto traducido por Sandra Gancz


¡Nuestra Nueva Directora Ejecutiva!

Carolina Gottardo

 

Carolina es una reconocida experta en migración mundial con una poderosa visión estratégica y llega a IDC con una amplia experiencia en múltiples niveles de incidencia. Ha ocupado puestos de dirección senior y ejecutiva durante los últimos 15 años, incluidos puestos de Directora Ejecutiva en Jesuit Refugee Services (JRS) Australia y Latin American Women’s Rights Service en el Reino Unido. Más recientemente en JRS Australia, Carolina lideró a la organización a través de un momento extraordinariamente desafiante para los refugiados, las personas solicitantes de asilo y los migrantes en situaciones vulnerables. Fundó programas nuevos e innovadores para mujeres migrantes que sufren violencia de género, asistencia laboral para solicitantes de asilo, iniciativas de organización comunitaria y estrategias de incidencia bien desarrolladas que funcionan a nivel nacional, regional y mundial.

Carolina es una líder de migrantes, feminista y arraigada con un fuerte compromiso con la inclusión y representación de las comunidades directamente afectadas en la incidencia. Además, como punto focal del Global Compact for Migration (GCM) de Asia Pacific Refugee Rights Network (APPRN), Carolina co-dirige el Grupo de Trabajo 3 de la Red de Naciones Unidas sobre Migración y es miembro del Grupo de trabajo de expertos de ONU Mujeres para abordar los derechos humanos de las mujeres del Pacto Mundial sobre Migración. Carolina también es muy conocida por IDC como ex miembro del Comité Asesor Internacional y el Consejo, donde apoyó la dirección estratégica de IDC desde 2018 hasta principios de este año. 

Este es un nombramiento crítico para IDC. Durante los últimos 10 años, nuestro trabajo ha crecido exponencialmente en escala y complejidad, nuestras estrategias y estructuras se están adaptando y cambiando en respuesta. Para cumplir con la importancia de este momento para IDC, el Comité de Selección desarrolló un proceso de reclutamiento riguroso y competitivo con el apoyo de expertos independientes. IDC ahora está encantado de tener la oportunidad de incorporar a Carolina como nuestra nueva Directora Ejecutiva. El liderazgo honrado y empático de Carolina nos acercará a la visión de IDC para un mundo donde la detención migratoria ya no existe y las personas que migran viven con derechos y dignidad.

Carolina se unirá a nosotros el martes 17 de noviembre de 2020 y su objetivo es establecer una sede de IDC en Europa en 2021. Hasta entonces, Lucy Bowring y Vivienne Chew continuarán trabajando como Codirectoras Interinas. ¡Únete a IDC en felicitar y dar la bienvenida a Carolina en este nuevo e importante cargo!


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Jornada de capacitación sobre niñez migrante en DIF Sonora

Jornada de capacitación sobre niñez migrante en DIF Sonora

El día 3 de junio, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Coalición Internacional contra la Detención (IDC), brindaron talleres de capacitación a personal involucrado en la atención de niñas, niños y adolescentes en situación de migración del Sistema DIF Sonora.

Karina Zárate Félix, directora de la Institución, dio la bienvenida al personal de organismos internacionales que visita Sonora, a fin de compartir conocimientos para el recibimiento de niñas y niños refugiados y en situación migrante.

“Es un gusto tenerlas de visita, agradezco su labor por fortalecer nuestro trabajo de velar por la protección de los derechos de nuestras niñas y niños e impulsar la humanidad, el trato digno y en apego a ley no sólo en Sonora sino en todo México”, expresó.

Personal de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes de DIF Sonora, del albergue Tin Otoch y del programa Camino a Casa, participaron en la capacitación “Herramientas para la Protección de la Infancia y Adolescencia Migrante”, a cargo de IDC, con las ponentes: Alejandra Macías Delgadillo, directora de Asylum Access México; Elizabeth López Méndez, coordinadora de la Clínica Jurídica de Sin Fronteras; Erika Montes Caballero, sicóloga de Aldeas Infantiles. Así como Rosalva Rivera, encargada de Infancia del Instituto para las Mujeres en la Migración; María José Lazcano, representante de FM4 y Diana Martínez Medrano, oficial de Programa de la Coalición Internacional contra la Detención.

Además, Analia Castañer Poblete, consultora de Unicef, brindó un segundo taller sobre “Herramienta Para la Atención Psicosocial de Niñas, Niños y Adolescentes en Situación de Migración”.

En dichas capacitaciones se trabajaron temas vinculados a la articulación interinstitucional para la protección integral de derechos de niñas, niños y adolescentes en movilidad, la protección especial y técnicas para propiciar resiliencia.

 

Un espacio de primera acogida como alternativa a la detención

Las ponentes visitaron el albergue Tin Otoch, un espacio de primera acogida que funciona como una alternativa para que niñas, niños y adolescentes y sus familias no estén en estaciones migratorias. Desde la Coalición Internacional y Unicef reconocieron y aplaudieron el impacto positivo de éste programa, destacando la necesidad de replicarlo a nivel nacional e internacional.

niñez migrante sonora
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Using Film to Change Hearts & Minds

Interview Compiled by Madeleine MacMillan-Perich

Communication Intern, International Detention Coalition (IDC)

 

As part of my internship, I wanted to contribute to our blog series ‘Change Can Happen,' which aims to highlight individuals in the community that are driving positive change and drawing attention to issues surrounding immigration and immigration detention. In my research, I came across a couple of Australia-based filmmakers who have put their skillset to use by making socially conscious, activist and documentary films - Bill Irving and James L Brown.

In particular, Bill and James are co-directors of Watan (2018) - a documentary that aims to subvert rhetoric by conducting interviews with people affected by the Syrian refugee crisis - creating a platform for the voiceless and revealing the often-overlooked human cost of the issue.

 

Intimate portraits of refugees in the camps and cities of Jordan reveal a very human struggle for normalcy and dignity in a situation that is everything but.”

 

I was grateful for the opportunity to interview them, and learn more about their craft and passion for social justice:

 

Tell us a bit about yourselves.

James and I are filmmakers who have known each other since film school in 2004. We work under the moniker Bill and Brown.

Tell us about the projects you have undertaken.

Last year we finished a feature documentary called Watan about Syrian refugees living in camps in Jordan. Next month our short ‘The Year is 2020’ will be released.

What compelled you to pursue this project?

James flew to Jordan solo to shoot the interviews and footage that became Watan. He was motivated by a general disgust with the rhetoric in the Australian ‘debate’ about the global refugee crisis. He wanted to see it for himself.

Why have you chosen to draw attention to the issues of migration and the refugee experience as a focus for your work?

I think it’s a recognition of our good fortune and to have the opportunity to elevate the stories of people who do not. I feel a responsibility to do that.

It’s also an anger and frustration that we feel at the state of the refugee ‘debate’ in Australia. To me it’s horrific that there is even debate. It’s an obligation to settle refugees and asylum seekers. It’s a responsibility, demanded by international law.

I want to be proud of my country. Off-shore detention is so shameful. Not to mention illegal. Future generations will look to this period of Australian history and be disgusted. I want to know that we tried to do something about it.

How did this experience alter or shape your perception of the on-going global refugee crisis and the lives of those affected?

I think the most tragic thing is that James was there in 2016. We made the film and finished it in 2017. We were promoting it in 2018. We have lived life. Done things. Travelled. Worked.

Nearly all of the participants in the film are still right where James shot them.

I think that’s the biggest thing. The crushing actual physical reality of long-term internment. People make the best of a situation, of course they do – life finds a way, and that is kinda nice from a story telling perspective, but this is the only life they have. And it is being taken away from them, while the news cycle forgets about them. While we in the West can turn away. Watch something else. Think about something else.

“The public has refugee fatigue” is a phrase we heard a lot while trying to find a platform for Watan.

That is so unfair it makes your heart break.

What do you hope your audience takes away from your work?

We just hoped that people might be able to picture themselves in the shoes of one or more of the people in the film. Empathy changes everything. It breeds compassion. Refugees are not other people. They are people. Like us. Our policies and sense of responsibility should reflect that understanding.

 


JUST RELEASED: Key Articles By Leading Thinkers

Key Articles By Leading Thinkers

Written by Dr. Robyn Sampson

Senior Advisor, International Detention Coalition (IDC)

 

There were major milestones in 2018 towards the protection of the rights of refugees and migrants, with the adoption of both the Global Compact on Refugees and the Global Compact for Migrants in December. We are now facing the challenges of negotiating implementation mechanisms, and ensuring the momentum and political will for a more holistic and integrated international approach to human movement is sustained.

To mark the moment, the International Journal of Refugee Law published a special issue on The 2018 Global Compacts on Refugees and Migration in December.

All articles are now free since late May.

The special issue is an important compendium of commentary on these significant developments from some of the key actors and leading thinkers on these issues.

Some highlights include:

For the full Table of Contents and access to all articles, see Volume 30, Issue 4, December 2018 of the International Journal of Refugee Law available here.