Detención Migratoria en Trinidad y Tobago

Escrito por Denise Pitcher del Caribbean Centre for Human Rights (CCHR) y Gisele Bonnici, Coordinadora Regional para las Américas de IDC

Las políticas y prácticas de la detención migratoria continúan siendo un problema grave de derechos humanos en Trinidad y Tobago (TT). Trinidad ha experimentado una afluencia de personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas debido a la actual crisis humanitaria en la vecina Venezuela. Además de la población de personas migrantes y solicitantes de asilo de origen venezolano, más de 40 otras nacionalidades buscan protección internacional en TT.

Trinidad y Tobago es parte de la Convención de Refugiados de 1951 y su Protocolo de 1967, sin embargo, las protecciones no se han incluido en la ley nacional y el país continúa tratando los arribos de personas migrantes y solicitantes de asilo en virtud de la Ley de Inmigración de 1976. Esta ley carece de disposiciones para tratar las vulnerabilidades y necesidades particulares de quienes necesitan protección internacional y para garantizar los derechos de las personas migrantes. En consecuencia, las personas que se encuentran ingresando de manera irregular son acusadas de entrada ilegal sin una evaluación individualizada de sus casos, criminalizando así el proceso de asilo. 

Es en este contexto ocurren casos graves de violaciones de derechos humanos con respecto a la detención migratoria en TT. La aplicación estricta de la Ley de Inmigración resulta en depender de la detención para regular la migración en TT, lo que conduce a casos de detención arbitraria e indefinida. Esta dependencia de la detención migratoria coloca a las personas legítimas que necesitan protección en mayor riesgo y exacerba la vulnerabilidad de su situación. La Ley de Inmigración necesita una actualización urgente para adaptarse al contexto actual de la migración en TT y, de manera más crítica, para garantizar la protección de los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas.  

Las personas detenidas son colocadas en uno de los dos centros de detención migratoria. El centro de detención migratoria original en Aripo ha sido descrito por los detenidos como severamente insalubre e inhumano. Los detenidos a menudo se ven obligados a vivir en estas condiciones durante meses e incluso años. Un detenido, originario de un país africano, cuya nacionalidad exacta se desconoce, lleva más de ocho años en este centro y padece graves problemas de salud. Es difícil determinar la calidad de la atención que está recibiendo o el apoyo legal al que tiene acceso dada la falta de acceso de la sociedad civil a los centros de detención migratoria y la falta de monitoreo independiente.  

La falta de monitoreo independiente en todos los lugares de detención es otro tema crítico, ya que los informes surgen regularmente, citando agresiones, falta de atención adecuada y otros abusos, y es imposible verificar de forma independiente la situación de los derechos humanos de los detenidos en centros de detención migratoria y responsabilizar a los funcionarios. El Centro Caribeño de Derechos Humanos (CCHR) recibió recientemente un informe de una refugiada reconocida a la que un funcionario del centro de detención le confiscó su tarjeta de registro del gobierno (esta tarjeta permite que los venezolanos que han sido registrados con el gobierno vivan y trabajen en TT) antes de ser retornada a Venezuela. Fue detenida por la policía junto con su hermana bajo sospecha de estar involucrada en la trata de personas. No se le permitió impugnar su deportación, ya que fue deportada tres días después de ser detenida. Desafortunadamente, este no es un evento único, sino indicativo de la práctica y el trato estándar por parte del estado hacia las personas migrantes y refugiadas. Otra práctica inquietante que se ha informado es que antes de que las personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas sean deportadas, se les obliga a firmar formularios en inglés sin el apoyo de intérpretes. Algunos detenidos pueden hablar inglés y entender lo que están firmando, sin embargo, la gran mayoría de las personas migrantes que son deportadas son de nacionalidad venezolana, por lo que el inglés no es su lengua materna y necesitan apoyo de interpretación.

Particularmente preocupante es la detención continua de niños, niñas y adolescentes migrantes y refugiados que a menudo son detenidos durante varios meses. Aunque las normas y prácticas internacionales de derechos humanos enfatizan que los niños no deben ser detenidos por su estatus migratorio, esta es una práctica continua del gobierno de TT. En particular, TT ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño y ha promulgado leyes para asegurar la promoción y protección de los derechos del niño en la Ley del Niño. Actualmente, hay alrededor de diez niños en detención migratoria y un niño detenido de tan solo dos años. También es motivo de preocupación que las mujeres y los niños no sean separados de los hombres sin parentesco en el centro de detención migratoria en Chaguaramas.

Las políticas y prácticas de detención migratoria en TT, en particular la ausencia de un marco legal para guiar el tratamiento de las personas migrantes y solicitantes de asilo, requieren un mayor escrutinio por parte de la comunidad internacional. Sin mecanismos de rendición de cuentas, persistirán las violaciones de los derechos humanos. El CCHR hace las siguientes recomendaciones clave con respecto a la detención migratoria y el uso de las ATD:

  • La necesidad de una política o legislación para refugiados o la implementación de la Convención para los Refugiados, lo cual reducirá las instancias de detención migratoria porque una política/ley establecerá mecanismos para las evaluaciones individualizadas para identificar a las personas en necesidad de protección.
  • El gobierno debe dejar de detener a los niños y niñas y adoptar alternativas a la detención sin custodia y basadas en la comunidad, confiando en la sociedad civil y los miembros de la comunidad migrante para apoyar en el cuidado de los niños, niñas y adolescentes migrantes.
  • Cumplir con las disposiciones de la Ley de Inmigración, particularmente para garantizar que se lleven a cabo investigaciones especiales después de cada arresto para determinar si la persona debe ser sometida a la detención.
  • Aumentar el uso de Órdenes de Supervisión para mitigar la dependencia de la detención migratoria, permitiendo así que las personas sean liberadas bajo una orden de supervisión en virtud de la cual se les exigiría que se reportaran a la división de inmigración de manera regular.
  • Incrementar el involucramiento de las partes interesadas locales e internacionales para desarrollar un enfoque coordinado y holístico de la detención migratoria que dé prioridad a los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas.
  • Capacitar a los funcionarios estatales de primera línea, la policía, el magistrado y la guardia costera sobre las obligaciones de derechos humanos con respecto a las personas migrantes y refugiadas.

IDC respalda a nuestro socio CCHR en sus recomendaciones, así como en su incidencia continua para proteger los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas en Trinidad y Tobago.


Fortalecer las ATD Comunitarias en Tailandia

Escrito por Chawaratt Chawarangkul, Gerente de Programas de IDC para el Sudeste Asiático

 Desde julio de 2021, IDC y HOST International han trabajado juntos para fortalecer las alternativas comunitarias a la detención migratoria para niños, niñas, adolescentes y sus familias en Tailandia a través de fondos del Fondo Canadá para Iniciativas Locales (CFLI). El objetivo de este proyecto es cambiar el enfoque de los modelos centrados en la aplicación de la ley hacia las ATD centradas en la protección y el cuidado de todos los niños, niñas, adolescentes y sus familias, incluidas las mujeres jefas del hogar y sobrevivientes de VSG.

Actualmente, IDC y HOST Internacional trabajan para recopilar y fortalecer la base de evidencia para estos nuevos modelos de ATD dentro del contexto tailandés. Convocaremos al gobierno tailandés y las redes de la sociedad civil, como la Coalición por los Derechos de las Personas Refugiadas y Apátridas, para compartir y discutir nuestros hallazgos y alentar una mayor coordinación para ampliar el uso de las ATD basadas en los derechos y la comunidad con perspectiva de género. Estos nuevos modelos proporcionarán un mayor respeto por los derechos de los niños, niñas, adolescentes y sus familias, publicados en virtud del MOU de las ATD.

De agosto a noviembre de 2021, IDC y HOST Internacional encargaron una evaluación formal independiente del Programa Piloto de la Gestión de Casos Comunitaria que inició en diciembre de 2018 en respuesta a la liberación de niños, niñas, adolescentes y sus familias de la detención migratoria en virtud del ATD-MOU del gobierno tailandés. Con base en la evaluación independiente, encontramos que la mayoría de los padres y los niños experimentaron estrés durante la detención y sintieron alivio emocional cuando vivieron en un entorno comunitario. Enfatizaron que ganaron confianza para vivir y moverse por el barrio sin miedo a ser arrestados. Es evidente que vivir fuera de la detención les permite recuperar sus derechos y dignidad. Para los niños, niñas y adolescentes que asisten a la escuela, ha habido un impacto muy positivo y reciben apoyo para integrarse en la comunidad y cultura tailandesas. Los padres, así como algunos de los niños, han tenido la oportunidad de fortalecer sus habilidades para la vida a través de las actividades de HOST, como plantar vegetales. Aunque existen muchos beneficios, también existen algunos desafíos. Por ejemplo, la mayoría de las madres, así como los trabajadores sociales, han manifestado que las mujeres tienen dificultades para pasar del centro de detención a vivir en una comunidad. Durante las etapas iniciales, probablemente debido al estrés de la detención, la mayoría de las madres se sintieron inseguras, carecían de confianza y dependieron de otros al cuidar a sus hijos por sí mismas. Una de las recomendaciones clave después de esta evaluación del programa es que: HOST podría establecer un grupo de apoyo para que las mujeres puedan ayudarse y apoyarse unas a otras, especialmente aquellas que hayan sido liberadas recientemente de la detención y se hayan establecido en la comunidad.

En paralelo, hemos documentado las prácticas más recientes y prometedoras sobre modelos de ATD basadas en la comunidad y los derechos con perspectiva de género a nivel mundial; esta investigación se ha centrado específicamente en modelos que podrían aplicarse en Tailandia para ayudar al gobierno tailandés y los socios implementadores del ATD-MOU a responder mejor a los niños, niñas, adolescentes y sus familias liberados o en riesgo de detención migratoria. Por ejemplo, hemos identificado una variedad de mecanismos mediante los cuales los gobiernos prohíben la detención migratoria de niños, niñas, adolescentes y sus familias en la ley, las políticas y la práctica. Esto incluye garantizar que los niños, niñas y adolescentes refugiados, solicitantes de asilo y migrantes se integren en los sistemas nacionales de protección infantil y tengan el mismo acceso a los derechos que los demás niños del país, como la educación, la atención médica y el alojamiento. También existen mecanismos importantes para apoyar a los niños no acompañados, como la asignación de tutores, el cuidado basado en la familia y los procesos adecuados de determinación de la edad. A través de nuestra investigación, hemos documentado ejemplos prometedores de varios países, incluidos Irlanda, Suecia, Italia, Reino Unido y los Países Bajos. Un hallazgo claro de nuestra investigación ha sido que existe una brecha en los enfoques y análisis sensibles al género en el desarrollo y la implementación de las ATD comunitarias. Es necesario cerrar esa brecha.

IDC y HOST International ahora están desarrollando Directrices de Práctica de las ATD para que el gobierno tailandés y las ONG las utilicen en el desarrollo e implementación de ATD basados en la comunidad y los derechos con perspectiva de género para refugiados urbanos y solicitantes de asilo en Tailandia. Con base en los resultados de estas herramientas, organizaremos un taller en febrero de 2022 para presentar las Directrices de Práctica de las ATD y facilitar una visita del programa para los trabajadores sociales del gobierno tailandés y los socios implementadores de ATD clave en Tailandia. A través de esto, esperamos aumentar la comprensión de los aspectos prácticos de las ATD basadas en la comunidad y los derechos con perspectiva de género en el contexto de los refugiados urbanos tailandeses y fortalecer colectivamente las políticas y prácticas de las ATD en Tailandia.


Talleres de Aprendizaje Entre Pares de Asia Pacífico: Acceso a la Educación

Escrito por Min Jee Yamada Park Oficial de Programa para Asia Pacífico de IDC 

En septiembre de 2021, IDC, junto con la Secretaría del Diálogo Asiático sobre Migración Forzada (ADFM), convocó conjuntamente un Taller virtual sobre el acceso a la educación para niños refugiados y migrantes en Asia Pacífico, como parte de la Plataforma regional de aprendizaje entre pares y programa de acción sobre modalidades de cuidado alternativo para niños, niñas y adolescentes en el contexto de la migración internacional en Asia Pacífico.   

La Plataforma Regional continúa reuniendo a agencias gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil y organizaciones internacionales de Tailandia, Indonesia, Malasia, Australia y Nueva Zelanda y brinda un espacio para discusiones constructivas y prácticas sobre políticas relacionadas con modalidades de cuidado alternativo para niños, niñas y adolescentes en el contexto de la migración en Asia Pacífico.  

Este taller fue el tercero de una serie de eventos en línea y se centró en los beneficios tanto para la sociedad como para el individuo de permitir el acceso a la educación para los niños, niñas y adolescentes refugiados y migrantes. Varios de los participantes pertenecían a Ministerios de Educación y oficinas locales de educación de los países participantes y su participación aportó una gran cantidad de conocimientos y perspectivas a esta importante discusión.

IDC también se siente muy alentada de que, como resultado del taller, algunos países han tomado medidas para continuar reuniéndose en sus propios países sobre los temas discutidos durante la Plataforma Regional. Algunos también han expresado interés en trabajar con IDC y ADFM para convocar reuniones bilaterales entre los países participantes para intercambiar mayores aprendizajes sobre políticas e implementaciones educativas.

Para más información, también está disponible un resumen de la reunión de alto nivel en Inglés.


Poner Fin a la Detención Migratoria y La OG5

El 23 de septiembre de 2021, el Comité para los Trabajadores Migratorios (CMW, por sus siglas en inglés) publicó su Observación General No.5 (OG5) de 20 páginas sobre los derechos de las personas migrantes a la libertad y a no ser detenidas arbitrariamente. Esto siguió a un extenso proceso de consulta que incluyó docenas de presentaciones de gobiernos y organizaciones no gubernamentales, incluida IDC.

 A medida que los Estados alrededor del mundo aumentan el uso de la detención y criminalizan aún más a las comunidades de personas migrantes, la OG5 llega en un momento crucial y brinda una oportunidad para que el movimiento mundial para poner fin a la detención migratoria esté alineado en valores, principios y la incidencia basada en derechos. Particularmente, el párrafo 47 de la OG5 "considera que los Estados deben tomar medidas para abolir la detención migratoria." IDC cree que ésta es una declaración clave de la OG5 y aprecia su alineación con nuestra visión de un mundo donde la detención migratoria ya no existe y las personas que migran viven con derechos y dignidad.    

 Además, la OG5 pide a los gobiernos que amplíen el uso de alternativas a la detención (AD) y den prioridad a las medidas comunitarias no privativas de la libertad que permitan a las personas vivir libremente. También reitera el derecho internacional a pedir el fin de la detención migratoria de niños, niñas y adolescentes y otras personas que viven en situación de vulnerabilidad. Además, la OG5 se aplica más allá de los trabajadores migratorios e incluye a todas las personas migrantes, solicitantes de asilo, refugiadas, apátridas y otras personas en movimiento. Mientras IDC consideraba las implicaciones de la OG5, conectamos con parte de nuestra membresía y asociadas en todas las regiones para conocer las realidades en el terreno, así como sus perspectivas sobre la OG5 y cómo podría apoyar sus esfuerzos de incidencia. 

El derecho a la libertad y la protección contra la detención arbitraria

La OG5 da prioridad a poner fin a la detención arbitraria, que está prohibida por el derecho internacional. Enfatiza que la detención obligatoria es arbitraria, requiere una evaluación individualizada y debe garantizar que las personas sean detenidas por el menor tiempo posible.

 A quienes consultamos reflejaron que algunos países requieren una evaluación individualizada por ley, sin embargo, esto no suele ocurrir en la práctica. Por otro lado, algunos países no tienen principios de protección bajo la ley migratoria, ni tampoco estándares para la duración de la detención. Como resultado, el tiempo de detención a menudo está directamente relacionado con la velocidad de los procesos de deportación. Además, en algunos países con detención obligatoria, no hay base para una revisión individualizada. Es preocupante que muchos países continúen utilizando la detención como un mecanismo de disuasión para crear miedo en las comunidades de personas migrantes, a pesar de que no hay evidencia que demuestre que la detención tiene un efecto de disuasión. 

No detención de niños, niñas y adolescentes

La OG5 reafirma el derecho internacional y establece que la detención de niños, niñas y adolescentes, ya sea que viajen solos o con sus familias, nunca redunda en su interés superior y siempre es innecesaria y desproporcionada. La OG5 insta a los Estados a prohibir la detención migratoria de niños, niñas y adolescentes por ley y a erradicarla por completo en la práctica.   

La membresía y asociadas con las que hablamos reflejaron que algunos países tienen procesos gubernamentales internos para liberar a los niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, debido a que estos procesos no son ley, la niñez todavía es detenida en la práctica. En muchos casos, incluso si el gobierno tiene la prerrogativa de poner fin a la detención migratoria de niños, niñas y adolescentes, las agencias de migración y protección a la infancia u otras instituciones encargadas de implementar procesos sostenibles de detección y apoyo a menudo carecen de fondos suficientes.

Obligación de implementar Alternativas a la Detención (AD)

La OG5 afirma que los Estados tienen la obligación de implementar todas las medidas alternativas no privativas de libertad disponibles en cada caso, de conformidad con el derecho a la libertad y los principios de necesidad y proporcionalidad. Esto incluye garantizar que se asignen recursos suficientes para implementar AD. 

Los miembros y socios con los que hablamos reflejaron que a menudo se confía en la sociedad civil para obtener recursos de AD. Aunque puede haber fondos del gobierno para algunos esquemas relacionados con la migración, en muchos países los programas comunitarios que brindan atención y gestión integral de casos son operados en gran parte por grupos religiosos, ONG y agencias de la ONU. Para que las AD sean eficaces, se deben dedicar recursos suficientes para respaldar las diversas necesidades y se deben establecer estándares mínimos, incluido el acceso a la documentación, los servicios básicos, el apoyo a la gestión de casos y la asistencia legal independiente. Sin embargo, la dotación de recursos del gobierno para ATD basadas en la comunidad sigue sin tener prioridad en muchos casos. 

Avanzando: el uso de la OG5 en la incidencia

Aunque no es legalmente vinculante, IDC cree que la OG5 es una declaración política y progresiva significativa del liderazgo mundial sobre temas que impactan directamente a las comunidades en el terreno todos los días. Ofrece a las organizaciones y grupos una herramienta adicional para aprovechar su incidencia continúa. La membresía y asociadas con quienes hablamos compartieron algunos ejemplos de cómo será útil la OG5:

 De cara al futuro, la OG5 debe llevarse al terreno, a las comunidades. Debemos asegurarnos de que los estándares mundiales se traduzcan en formas inclusivas y accesibles, como resúmenes breves, materiales para redes sociales y videos. Por ejemplo, en conjunto con la membresía y asociadas en México, IDC ha iniciado una campaña para poner fin a la detención migratoria de los solicitantes de asilo. Los materiales para esta campaña incluyen extractos de la OG5 con el objetivo de conectar los estándares mundiales con las realidades de la detención, así como crear conciencia sobre este nuevo recurso para el movimiento. ¡Sigue a @idcmonitor en Twitter y no dudes en utilizar los materiales!

Finalmente, y de manera más crítica, debemos asegurarnos de que los estándares globales estén respaldados por la experiencia vivida y debemos guiarnos por el liderazgo de las personas y comunidades directamente afectadas por la detención migratoria, en toda su diversidad. 

IDC aplaude enérgicamente al CMW por su increíble liderazgo en este esfuerzo y por brindarnos este nuevo y útil recurso a todos los que somos parte del movimiento mundial para poner fin a la detención migratoria. IDC está actualmente involucrado en la investigación para identificar prácticas prometedoras de ATD en todas las regiones y compartirá estos hallazgos a principios de 2022. Antes de esto, IDC también publicará un documento de posición sobre cómo usar las ATD como estrategia para reducir y poner fin a la detención migratoria; ¡por favor mantente al tanto!

 

Queremos expresar nuestra gratitud a los siguientes miembros y socios de IDC por compartir su tiempo y opiniones sobre la OG5 con nosotros durante las últimas semanas: Oktay Durukan, Refugee Rights Turkey; Adisorn Kerdmongkol, Grupo de Trabajo sobre Migrantes, Tailandia; Puttanee Kangkun, Fortify Rights & Coalition for the Rights of Refugees and Stateless Persons, Tailandia; Pinar Aksu, Refugees for Justice & Maryhill Integration Network; Miska Pillay, Lived Experience Campaigner; Alejandra Macias, Asylum Access Mexico; Elba Coria, Kids in Need of Defense.


Migrantes Haitianos y Detención de Inmigrantes de EE. UU.

Escrito por Gisele Bonnici IDC Coordinadora Regional para las Américas 

IDC se solidariza con sus miembros y socios en los Estados Unidos que están trabajando incansablemente y con urgencia para abordar la injusticia que sufre el pueblo y las familias haitianas que buscan refugio y seguridad en la frontera sur. Leer más en la declaración Dignidad No Detención aquí.

Además, IDC está profundamente preocupado por las medidas de control migratorio extraterritorial, especialmente la detención, como vemos con la reapertura del centro de detención en la bahía de Guantánamo para detener a los migrantes haitianos. Se ha demostrado que la deportación y otros rechazos, así como la externalización de la aplicación de la ley de inmigración, obstruyen el acceso a los derechos básicos del debido proceso, en particular el derecho a solicitar asilo y a la defensa legal, y causan un daño agravado a las personas en riesgo. IDC expresa además nuestra preocupación por la decisión de buscar contratistas privados para operar el centro de detención en Guantánamo.

Supervisaremos esta preocupante situación junto con nuestros miembros y socios en los EE. UU.


Taller Virtual de Asia Pacífico sobre la Gestión de Casos

IDC y ADFM son coanfitriones de un taller virtual regional de aprendizaje entre pares sobre gestión de casos 

Escrito por Min Jee Yamada Park IDC Oficial de Programas de Asia Pacífico y Chawaratt Chawarangkul IDC Gerente de Programas del Sudeste Asiático

En mayo de 2021, IDC convocó conjuntamente un Taller Virtual sobre Gestión de Casos con la Secretaría de Asia Dialogue on Forced Migration (ADFM), como parte de la Plataforma regional de aprendizaje entre pares y el programa de aprendizaje y acción sobre arreglos de cuidados alternativos para niños en el contexto de la migración en Asia Pacífico (la Plataforma Regional). La Plataforma Regional, que se lanzó en noviembre de 2019, reúne a personas de agencias de políticas y de implementación de los gobiernos de Tailandia, Indonesia, Malasia, Australia y Nueva Zelanda, así como a la sociedad civil y organizaciones internacionales, con el fin de compartir prácticas positivas y ejemplos concretos de lo que está funcionando.

Desde el lanzamiento de la Plataforma Regional en Bangkok, las reuniones posteriores se han convocado prácticamente debido a las restricciones de viaje derivadas de la pandemia de COVID-19. Este Taller Virtual sobre Gestión de Casos es el segundo de una serie de eventos en línea, con más eventos virtuales planificados para 2021 para apoyar el aprendizaje entre pares y facilitar el intercambio de conocimientos y recursos entre los países participantes y los socios. Para obtener más información sobre esta iniciativa, consultar el resumen de la reunión y otros materiales sobre enfoques de gestión de casos.

Más recientemente, el 9 de septiembre, IDC y ADFM fueron anfitriones de otro taller de esta serie centrado en el acceso a la educación para niños refugiados y migrantes. Esto incluyó un diálogo sobre la relación entre el acceso a la educación y las ATD exitosas, basándose en prácticas positivas y aprendizajes de Australia, Indonesia, Malasia, Nueva Zelanda y Tailandia. Un resumen de la reunión y más materiales de este taller estarán disponibles en las próximas semanas.


Capacitación del Departamento de Migración de Georgia sobre ATD con Base en el Compromiso

Escrito por Hannah Cooper IDC Coordinadora Regional de Europa Min Jee Yamada Park IDC Oficial de Programas de Asia Pacífico

A mediados de junio, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Georgia invitó a IDC para impartir una sesión de capacitación de dos días a funcionarios del Departamento de Migración del Ministerio del Interior

El objetivo de la capacitación era aumentar los conocimientos prácticos de los funcionarios del Departamento de Migración de Georgia sobre las Alternativas a la Detención (ATD). La capacitación se centró específicamente en cómo se puede utilizar la gestión de casos con base en la comunidad para reducir y prevenir la detención, y brindó orientación sobre cómo ese enfoque puede traducirse al contexto georgiano. Los funcionarios del Departamento de Migración se reunieron en Tbilisi para asistir a la capacitación, y los capacitadores de IDC se unieron en línea debido a las medidas relacionadas con COVID.

La capacitación abarcó los siguientes cuatro módulos:

  • Introducción a las ATD; definición, tendencias y beneficios
  • Componentes clave de las ATD exitosas
  • Gestión de Casos con base en la comunidad
  • Implementar ATD: del conocimiento a la práctica

Los participantes también tuvieron la oportunidad de profundizar en estudios de casos de otros países donde las ATD se implementaron y evaluaron con éxito. Se invitó a expertos de dos organizaciones miembros de IDC, la Association for Legal Intervention (Stowarzyszenie Interwencji Prawnej, SIP) en Polonia y el Cyprus Refugee Council, para informar a los funcionarios georgianos y exponer su trabajo en curso poniendo a prueba enfoques basados en la gestión de casos con miras a poner fin a la detención. Estas dos organizaciones forman parte de European Alternatives to Detention Network, un grupo de ONG en toda Europa que está acumulando pruebas e impulso sobre las alternativas a la detención basadas en el compromiso, con el fin de reducir el uso de la detención migratoria en Europa.

Los comentarios de los participantes posteriores a la capacitación mostraron un aumento dramático en el conocimiento de los funcionarios de migración en lo que respecta a las ATD, la relevancia para su trabajo, así como una mayor conciencia de los mecanismos prácticos para implementar las ATD que se basan en un modelo de gestión de casos basado en la comunidad que tiene en su esencia el respeto por la dignidad y los derechos de todos los migrantes. Los participantes también hicieron comentarios positivos sobre las nuevas perspectivas que habían adquirido en torno al rol que pueden desempeñar las organizaciones de la sociedad civil en la implementación eficaz de las ATD.

Esta capacitación se impartió como parte de un programa de desarrollo de capacidades de larga data sobre ATD que ofrece IDC y ahora se desarrollará aún más para proporcionar a los gobiernos y otros actores interesados en los enfoques de las ATD una experiencia de capacitación curada y personalizada. Puede encontrar más información sobre el ATD programa de capacitación de IDC aquí.


Situación de Derechos Humanos de Migrantes y Centros de Detención en Estados Unidos

Escrito por Gisele Bonnici IDC Coordinadora Regional para las Américas

En junio en audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), una cohorte de oradores de la sociedad civil, incluidos líderes de Project South, Detention Watch Network y la Transnational Legal Clinic destacó el abuso que ocurre en centros de detención en Georgia y en todo Estados Unidos y habló sobre las siguientes violaciones de la declaración estadounidense y otras declaraciones de derechos inherentes al sistema estadounidense de detención migratoria:

  • Derecho a la dignidad y seguridad de la persona
  • Derecho a la salud
  • Derecho a no ser objeto de trabajo forzoso
  • Derecho a la protección de la vida familiar
  • Derecho al debido proceso
  • Derecho a solicitar asilo
  • Derecho a la libertad de expresión
  • Derecho a la no discriminación
  • Derecho a no sufrir represalias

Se hizo referencia a una cita de un informe reciente del Center for Victims of Torture antes de las solicitudes de la cohorte de la CIDH: “El sistema de detención migratoria es intrínsecamente violatorio de las obligaciones de los Estados Unidos bajo la Convención contra la Tortura (CAT) y otros tratados y regulaciones internacionales de derechos humanos. No es suficiente hablar de normas, ya que las normas han hecho poco para proteger a las personas detenidas por ICE y encerradas en centros de detención en todo Estados Unidos." Luego, la cohorte pidió a la CIDH que instara a Estados Unidos a poner fin a la detención migratoria.

La CIDH también escuchó directamente a la sobreviviente de la detención migratoria Wendy Dowe, sobre el abuso y la esterilización forzada que sufrió en el centro de detención del condado de Irwin en Georgia en 2018: “Desde el día en que entré al condado de Irwin, fue como si estuviera en el infierno. La próxima persona, la próxima mujer, la próxima madre, el próximo hijo, no tiene que pasar por este sufrimiento por el que yo y mi familia hemos pasado. Estoy pidiendo que se detenga, que nadie más pase por este tipo de abuso."

Wendy Dowe testifica ante la CIDH

Detention Watch Network, miembro de IDC, también compartió cifras preocupantes, incluida la expansión del sistema de detención migratoria en los Estados Unidos durante los últimos 20 años, que ahora incluye más de 200 centros de detención y cárceles en todo el país que detienen hasta 500,000 personas cada año: “Estas experiencias que han escuchado deberían impactar a la conciencia. Desafortunadamente, estas experiencias no son exclusivas del estado de Georgia. Son emblemáticas de todo el sistema de detención migratoria de EE. UU., que es parte del sistema de encarcelamiento masivo de EE. UU. que tiene un impacto desproporcionado en las personas de color, y en particular en los negros."

IDC se solidariza con sus miembros y socios estadounidenses en su trabajo para poner fin al sistema de detención migratoria en los Estados Unidos. Ver toda la audiencia aquí.


La Situación de las Personas Migrantes y Refugiadas en Trinidad y Tobago

Escrito por Denise Pitcher Caribbean Centre for Human Rights (CCHR) y Gisele Bonnici IDC Coordinadora Regional para las Américas

El 24 de junio de 2021, se le concedió una audiencia al socio de IDC, CCHR, en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la "situación de migrantes y refugiados y personas privadas de sus libertades" en Trinidad y Tobago. La Copresidenta de CCHR, Dra. Carolyn Gomes y la Directora Ejecutiva, Denise Pitcher, presentaron una serie de asuntos de derechos humanos, incluido el retorno, las deportaciones, el acceso a la justicia y la detención migratoria. La detención migratoria en Trinidad y Tobago sigue siendo un asunto urgente con condiciones inhumanas, hacinamiento, falta de monitoreo de los centros de detención, detención prolongada sin base legal, niños, niñas y adolescentes en detención, la no separación de mujeres y niños de hombres en detención migratoria y la falta de transparencia por parte del gobierno sobre los protocolos Covid-19. El CCHR también destacó que, a pesar de ser parte de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y su Protocolo de 1967, Trinidad y Tobago no tiene legislación sobre refugiados y, por lo tanto, no existe un marco legal que oriente cómo se trata a los migrantes y refugiados.   

El CCHR presentó varias recomendaciones ante la Comisión con la esperanza de defender los derechos humanos de los migrantes y refugiados y las personas privadas de sus libertades. Estas recomendaciones incluyeron:

  • una solicitud de la Comisión para que un país observe la situación de primera mano
  • establecer un grupo de trabajo con partes interesadas locales e internacionales para aclarar los detalles, roles y responsabilidades en la versión preliminar de la política de refugiados y supervisar su implementación

La CIDH agradeció la recepción de este informe y solicitó información adicional para respaldar las acciones de seguimiento que decida tomar. La Comisión propuso como primer paso enviar una carta del Artículo 8 al gobierno de Trinidad y Tobago con una lista de preguntas sobre aspectos de la situación y prometió dar seguimiento a otras acciones dentro del alcance de su mandato.

IDC felicita a nuestro socio CCHR por su constante labor de defensa para proteger los derechos humanos de los migrantes y refugiados en Trinidad y Tobago. Video de la audiencia aquí.


Director's Report: June 2019

On the Ground in Libya: Implementing Alternatives to Detention

Written by Jerome Phelps, June 2019

Former Executive Director, International Detention Coalition (IDC)

ALSO AVAILABLE IN: Spanish -- French -- Arabic

Migrants are undertaking journeys through some of the most dangerous countries on earth.  In countries deep in conflict, where everyone faces the risk of indiscriminate violence, migrants are often at the greatest risk.  They look different, they are unfamiliar with the environment and they may not have safe housing – additionally, they face the threat of detention, often with no time limit, in appalling conditions.

Maryam’s husband lives in Europe, but he wasn’t able to send back enough money to support Maryam and their two-year old daughter. Maryam then made the decision to leave her home with their child, and travel across the Sahara, towards Europe. Maryam knew she was risking everything to pursue her dream of a better life. 

Maryam’s dream turned into a nightmare.  She spent the last of her money boarding a boat for Italy, but within a few hours of leaving Libya they entered heavy seas. Maryam fell onboard and was seriously injured.  She was rescued by the Libyan Coast Guard, and narrowly avoided joining the 289 migrants who have died in the Mediterranean Sea already in 2019.  When she reached the shore and received treatment, she was told that she would be permanently disabled.  And then, she was detained.

Migrants face the threat of detention, often with no time limit, in appalling conditions.

Libyan detention centres have been widely criticised. Libya is once again racked by civil conflict, yet 670,000 refugees and migrants were estimated to be in the country in 2018 - picked up at sea, in the desert or in towns and cities.

The need for alternatives to detention in Libya is urgent, yet the challenges are massive. If migrants are released to the street, they face a real risk of kidnapping, exploitative labour and violence.  But if there is no prospect of release, they can face indefinite detention.

Libya is still so dangerous that our staff members can’t travel there – as a small international NGO, we can’t get insurance to work there, as most governments advise against all but the most essential travel.  So in February, we travelled to Tunis instead to run a six-day training session for a group of Libyan and sub-Saharan African humanitarian professionals. The participants are working on the ground everyday in Libyan detention centres, and represent various United Nations agencies and aid organisations. We facilitated sharing and exchange about their day-to-day work implementing alternatives to detention in Libya, which was a few hundred miles and an unimaginable distance along the Mediterranean coast from where we were in that conference room in Tunis. These humanitarian professionals get people like Maryam to safety.  

IDC MENA Regional Coordinator, Junita Calder, with IOM National Trainer and participants in the training of trainers workshop

The International Organisation for Migration (IOM) has been running a community programme to enable the most vulnerable migrants to be released to trained host households. This programme is able to support migrants to live safely in the community. IOM also runs a shelter (at one stage in partnership with one of our members) for larger numbers of migrants.  Despite the renewed conflict in Tripoli, the work continues.

IDC has been supporting IOM to develop these programmes and their wider strategy. This collaborative work includes developing training and procedures, based on best practices that have been engaged elsewhere in the region and globally, and documented in our research

The challenges, complexities, and the risks to personal safety are infinitely greater than I was used to in my previous job, which was implementing alternatives in the United Kingdom.  However, the core purpose is the same – to get people out of detention, and into community placements that meet their specific needs. And to ensure that people are given the agency to make their own decisions about their own futures, no matter how difficult the options.

During the training, we talked about the need to take a long view of the difficulties the participants are facing: developing and expanding alternatives to reduce detention has generally taken at least several years.  We also talked about managing physical and mental health challenges, and how hosts can make their heavily traumatised guests feel safe and at home after such hardship. I learnt that, if your guest is unable to even think about what they would like to eat for dinner, you can start by asking them which cup they would like to use.

IDC MENA Program Officer, Seza Kirishdjian, runs an ice-breaker for the group

IDC is in no position to implement alternatives in all the places that they are so urgently needed, particularly in extremely complex contexts, such as Libya.  We need to partner with United Nations entities like IOM and other organisations that are able to work on the ground with people at risk of detention. We need to capture learnings from the work in Libya, and help IOM and others build on and expand alternatives. This work is a critical part of how we will reduce detention overall. Maryam and her child were identified by IOM as among the most vulnerable of all the migrants in the overcrowded detention centres that they have access to.  After much negotiation and overcoming many logistical hurdles, Maryam and her daughter were released from detention to live with a host family. Their hosts were fellow migrants from her region who had been living in Libya for over a decade.

Maryam spent three months with her host family. There she began her recovery from trauma, and adjusted to her new reality of being a young mother living with a physical disability.  Despite everything, she seriously considered risking another boat journey to Europe, since there was no option to regularise her stay and establish a life in Libya. Ultimately, Maryam made the decision to return to her mother’s home in her country of origin.  It was her access to safety and support that allowed her to start the process of recovery and weigh her options, because she was no longer only focused on survival while facing daily trauma and hunger in detention.

Despite the situation in Libya, the majority of African governments have consistently pushed back against European pressure to invest in detention infrastructure and heavier border control. These measures have not been seen as a solution to the European perception of a ‘migration crisis’. In the negotiations for the Global Compact on Migration last year, African States’ Common Position consistently referred to the need to explore and implement alternatives.

In reality, the sheer numbers of people who are on the move in the region make mass detention on that scale simply impractical, as well as harmful.  As a result, African States are and will remain at the forefront of exploring alternatives to detention